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Resumen.
Si se pregunta a los asociados de un bufete de abogados de élite por su grado de satisfacción con su trabajo, se sabrá que tienen grandes preocupaciones, independientemente del sexo, por las largas jornadas laborales que hacen casi imposible cuidar de una familia, tomarse unas vacaciones de verdad o incluso hacer ejercicio con regularidad. Ese mensaje fue casi abrumador, cuando una encuesta de Legal Business en 2006 reveló que sólo el 37% de los asociados del Reino Unido pensaba que ser socio era una meta profesional atractiva, mientras que el 75% expresaba la necesidad de una alternativa que permitiera un mejor equilibrio entre trabajo y vida privada.