Estudio de caso de HBR: El asalto del recién llegado
Joseph Ulan dedicó sus primeros minutos en la oficina del miércoles a buscar en Google el tiempo que hacía en Cerdeña. Él, Ana y los niños tenían previsto volar allí el sábado y, aunque no le hacía mucha gracia el vuelo de Alitalia, la perspectiva de pasar dos semanas en la playa le parecía paradisíaca. No hubo preguntas por parte de su CEO sobre por qué las nuevas iniciativas de atención al cliente iban con retraso. No hubo excusas por parte de los jefes de las divisiones de telefonía fija, móvil y banda ancha sobre por qué no se podían integrar sus respectivos centros de servicio y sistemas de facturación. No había reuniones que dirigir, ni presentaciones que preparar. Estaba deseando quitarse el traje de director de marketing y ponerse las sandalias de papá y el bañador.