Resumen.
Los gerentes de ventas y los vendedores en muchas líneas denuncian las ventas de «alta presión» como una cruda reliquia de tiempos pasados. Cada vez más abogan por lo que solo puede describirse como venta de «baja presión». Aunque el cambio de las técnicas de alta presión a las de baja presión estaba cobrando impulso mucho antes de la guerra, la escasez de los últimos años lo ha acelerado. Ahora, al final de la guerra y justo antes de que los bienes vuelvan a abundar, es imperativo que examinemos este cambio en la forma de pensar de quienes tienen que ver con la venta, que ha ido tan lejos que, visto en retrospectiva, parece un cambio total de actitud.