El sesgo de selección y los peligros de la evaluación comparativa
Los directivos aprenden con el ejemplo. Ellos, y los consultores a los que pagan por el asesoramiento, estudian los métodos y las tácticas de las empresas de éxito en busca de las fórmulas mágicas para la prosperidad empresarial. ¿Qué podría tener más sentido?