Resumen.
Durante los últimos 20 años, el precio real de la mayoría de los bienes de consumo ha caído en todo el mundo, a pesar de que la variedad de productos y la gama de canales de venta que los ofrecen han seguido creciendo. Mientras tanto, la calidad del producto (en términos de durabilidad y número de defectos entregados) ha mejorado de forma constante.