Resumen.
El ochenta por ciento de los 15 000 millones de facturas B2B que procesan cada año las empresas estadounidenses se gestionan a la antigua usanza: en papel. Las empresas emplean a legiones de trabajadores que, laboriosamente, clasifican, distribuyen, auditan, rastrean y pagan estas facturas, en gran medida a mano, un proceso que reduce la productividad y, lo que es más importante, desperdicia la gran cantidad de información estratégica escondida en las facturas.