En la batalla por captar el cliente, las empresas utilizan una amplia gama de tácticas para alejar a la competencia. Cada vez más, el precio es el arma preferida y, con frecuencia, las escaramuzas degeneran en una guerra de precios.
En la batalla por captar el cliente, las empresas utilizan una amplia gama de tácticas para alejar a la competencia. Cada vez más, el precio es el arma preferida y, con frecuencia, las escaramuzas degeneran en una guerra de precios.