No permita que la IA destruya las habilidades que hacen que su empresa sea competitiva
Abril 1, 2026

Equipo de HBR/Anton Vierietin/Getty Images
Resumen.
A menudo se presenta la inteligencia artificial a los ejecutivos como un multiplicador de fuerzas, capaz de potenciar el rendimiento de los empleados. Sin embargo, existe un inconveniente importante, aunque mucho menos destacado: la IA puede acabar con el ADN propio de una organización al ceñirse a un estándar genérico, lo que socava a las mismas organizaciones que pretende optimizar. En ese escenario, las organizaciones se vuelven más automatizadas, pero menos adaptables; más basadas en datos, pero menos sensatas; más eficientes, pero menos legítimas a los ojos de los empleados y los clientes.