
Mihaela Rosu/Getty Images
Resumen.
Las transiciones de liderazgo son momentos cruciales. Los primeros 100 días de un CEO en el cargo se estudian exhaustivamente; los últimos 100 días mucho menos, a pesar de los elevados costes de las malas salidas y los beneficios acumulados de las buenas. Para las organizaciones, las transiciones mal gestionadas pueden erosionar el valor para los accionistas, desestabilizar la estrategia y socavar la confianza. Para los individuos, pueden desestabilizar la identidad, tensar las relaciones y empañar la reputación.