
Iuliia Bondar/Getty Images
Resumen.
Cuando Maya* se convirtió en directora de marketing de una empresa de bienes de consumo, pronto se encontró respondiendo a las detalladas preguntas de su CEO sobre los plazos de las campañas, con una frecuencia que le pareció inusual para alguien de su antigüedad. Lo que en un principio descartó como microgestión por parte del CEO, en realidad ocultaba su preocupación más profunda -aunque no declarada- por su capacidad para impulsar la ejecución de forma ágil y oportuna. Sin que Maya lo supiera, el CEO empezaba a dudar de haber tomado la decisión correcta al contratarla.