
Ilustración de Maggie Chiang
Resumen.
En el verano de 2023, una destacada tendencia empresarial pareció llegar a un final dramático e inesperado. Larry Fink, CEO de BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo con más de 9 billones de dólares bajo gestión en aquel momento, anunció que dejaría de utilizar el término "ESG" para describir el enfoque de la empresa en materia de inversión. Aunque el interés por el rendimiento medioambiental, social y de gobernanza (ESG) ha crecido en las dos últimas décadas, una reacción cada vez más violenta en EE.UU. contra la inversión "woke" asestó lo que parece un golpe fatal.