La IA no le dará una nueva ventaja sostenible
Pero utilizarla puede amplificar las que ya tiene. por Jay B. Barney y Martin Reeves

Resumen.
La historia ha demostrado que la innovación tecnológica puede cambiar profundamente la forma de hacer negocios. La máquina de vapor en el siglo XVIII, el motor eléctrico en el siglo XIX, el ordenador personal en la década de 1970... cada uno de ellos transformó muchos sectores de la economía, desbloqueando un enorme valor en el proceso. Pero relativamente pocas de estas y otras tecnologías llegaron a convertirse en fuentes directas de ventaja competitiva sostenida para las empresas que las implantaron, precisamente porque sus efectos eran tan profundos y estaban tan extendidos que prácticamente todas las empresas se vieron obligadas a adoptarlas. Es más, en muchos casos eliminaron las ventajas de las que habían disfrutado los operadores tradicionales, permitiendo a nuevos competidores entrar en mercados anteriormente estables.