
Resumen.
A pesar del aumento trascendental de la atención prestada por los medios de comunicación al cuidado, la resiliencia y el bienestar desde que comenzó la pandemia, muchos líderes luchan por aplicar prácticas de autocuidado. Sabemos -por la investigación, la experiencia y las pruebas anecdóticas- que necesitamos cuidarnos para un funcionamiento óptimo y para convertirnos en líderes más sanos y eficaces, pero ponerlo en práctica es otra historia. Recientemente, impartí una formación en liderazgo de una semana de duración a 30 líderes educativos de 21 países diferentes. Cuando se les preguntó, ni uno solo de los líderes tenía una práctica regular de autocuidado. Observo la misma tendencia entre mi clientela de líderes -también de orígenes, lugares e industrias muy diferentes- que siguen encontrando el autocuidado como un reto.