
Resumen.
En todos los sectores, las tecnologías digitales han demostrado ser poderosas herramientas para agilizar los procesos y automatizar los flujos de trabajo. En la sanidad, la introducción de las historias clínicas electrónicas (HCE) fue aclamada como una cura innovadora a la ineficacia de los sistemas basados en papel. Pero como muchos proveedores sanitarios han aprendido ahora, digitalizar un proceso inútil o mal diseñado puede dificultar aún más el trabajo de los empleados. Las cifras son contundentes: un estudio publicado en la revista Annals of Internal Medicine reveló que los médicos de los centros ambulatorios dedican sólo el 27% de su jornada a la atención presencial de los pacientes, mientras que la mitad de su tiempo lo consumen las HCE y el trabajo de oficina.