Opcionalidad radical
Una nueva era de competencia requiere un enfoque altamente dinámico de la estrategia. por Martin Reeves, Mihnea Moldoveanu y Adam Job

Resumen.
A principios de la década de 1990, la revolución digital marcó el paso a una nueva era de competencia, caracterizada por la rápida innovación de los modelos de negocio, la disolución de los límites empresariales y la difuminación de las fronteras industriales. Estos cambios fueron impulsados por la tecnología y facilitados por un coste del capital muy bajo. Hoy nos encontramos en otro punto de inflexión. El ritmo del cambio sigue acelerándose a medida que las innovaciones digitales, como la IA, remodelan los modelos empresariales y acortan los plazos necesarios y disponibles para lograr la renovación estratégica. Además, el cambio climático, los conflictos geopolíticos y la polarización social están elevando la incertidumbre y la volatilidad. Los líderes empresariales se enfrentan a elecciones no entre unos pocos estados futuros plausibles sino más bien entre una multitud, siendo cada estado individual difícil de describir ex ante y sólo reconocible ex post. Ya no basta con que las empresas desarrollen opciones específicas que puedan asegurarles una ventaja en un escenario futuro determinado. Más bien necesitan ser capaces de adaptarse rápidamente a -y prosperar en- cualquier nueva realidad.