La start-up híbrida
Un modelo de nueva empresa que combina capacidades corporativas y empresariales por Nathan Furr y Kate O’Keeffe

Resumen.
En comparación con las start-ups, las empresas establecidas disponen de muchos recursos y capacidades que deberían darles una ventaja sustancial: productos, clientes, operaciones, licencias, distribución, marketing y capital. Pero, con demasiada frecuencia, un par de inadaptados con un ordenador portátil consiguen robarle el almuerzo a una corporación. ¿Por qué? Porque las corporaciones carecen de una capacidad crítica: el músculo emprendedor para llevar una idea de lo pequeño a lo grande, de cero a uno. Si su idea es lo suficientemente radical y sólida, una start-up puede generar disrupción en la cadena de valor de un operador tradicional.