Para evitar que la gente posponga las cosas, no les dé una fecha límite

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Maroš Servátka, de la Escuela de Negocios Macquarie de Australia, y tres investigadores principales -Stephen Knowles, Trudy Sullivan y Murat Genç, todos ellos de la Universidad de Otago de Nueva Zelanda- invitaron a 3.276 personas a realizar una breve encuesta en línea a cambio de una donación de 10 dólares a una organización benéfica. A algunos participantes se les dio un plazo de una semana, a otros de un mes y a otros no se les dio ningún plazo. Los miembros del último grupo devolvieron más encuestas que los de los otros dos grupos, y también respondieron con mayor rapidez. La conclusión: Para evitar que la gente procrastine, no les dé una fecha límite.