
Kelsey McClellan
Resumen.
Fue un mes como ningún otro que Delta Air Lines había vivido: Marzo de 2020. Las prohibiciones de viajar y el creciente temor al coronavirus llevaron las reservas a terreno negativo -más clientes cancelaban sus próximos viajes que reservaban nuevos- y en el punto más bajo la aerolínea recortó el 85% de sus vuelos. Ni siquiera los atentados terroristas del 11-S habían precipitado una caída tan brusca del negocio, y el declive se aceleraba cada día.