
Ricky Linn
Resumen.
La pérdida de "buenos empleos" en la economía estadounidense y en otros lugares ha inspirado una serie de propuestas, como la representación laboral obligatoria en los consejos de administración de las empresas, beneficios para los trabajadores de la economía gig, exenciones fiscales para las inversiones en capital humano y una renta mínima garantizada. Aunque algunas de estas ideas tienen mérito, no abordan lo que creemos que es la raíz del problema: la suposición generalizada de que los empleos con salarios bajos están ocupados por personas mínimamente capaces, un prejuicio que ha negado a millones de empleados la oportunidad de mejorar sus habilidades y ejercitar sus mentes.