
Sala XXIV de la ONU, Ginebra 2013 Luca Zanier/Anzenberger
Resumen.
Desde el final de la Guerra Fría, las empresas han construido una infraestructura mundial asombrosa. Los conductos digitales mueven enormes cantidades de capital y datos por todo el mundo, y las cadenas de suministro entrecruzan las fronteras internacionales en una telaraña de comercio. Un intrincado sistema de redes mantiene el buen funcionamiento de la economía mundial, pero es fácil darlo por sentado, porque permanece en gran medida oculto a la vista.