
Kim Taylor/Warren Photographic
Resumen.
Nadie ha recomendado el liderazgo de "mando y control" desde hace mucho tiempo. Pero tampoco ha surgido una alternativa totalmente formada. Eso se debe en parte a que los ejecutivos de alto nivel se muestran ambivalentes a la hora de cambiar su propio comportamiento. Saben perfectamente que sus empresas necesitan ser más innovadoras, y sospechan que eso no ocurrirá a menos que estén dispuestos a hacer descender el poder, la toma de decisiones y la asignación de recursos en la organización. Pero les aterroriza que la empresa caiga en el caos si aflojan las riendas.