
Resumen.
Una cultura propicia a la innovación no sólo es buena para los resultados de una empresa. También es algo que tanto los dirigentes como los empleados valoran en sus organizaciones. En seminarios en empresas de todo el mundo, he encuestado informalmente a cientos de directivos sobre si desean trabajar en una organización en la que los comportamientos innovadores sean la norma. No se me ocurre ni un solo caso en el que alguien haya dicho "No, no quiero". Quién puede culparles: Las culturas innovadoras suelen describirse como bastante divertidas. Cuando pedí a los mismos directivos que describieran tales culturas, no tardaron en proporcionar una lista de características idénticas a las ensalzadas por los libros de gestión: tolerancia al fracaso, voluntad de experimentar, seguridad psicológica, alta colaboración y no jerárquica. Y la investigación apoya la idea de que estos comportamientos se traducen en un mejor rendimiento innovador.