
Jorg Greuel/Getty Images
Resumen.
Hace cinco años leí el argumento de Daniel Markovitz a favor de migrar las listas de tareas pendientes a calendarios. Desde entonces, mi productividad se ha duplicado como mínimo.

Hace cinco años leí el argumento de Daniel Markovitz a favor de migrar las listas de tareas pendientes a calendarios. Desde entonces, mi productividad se ha duplicado como mínimo.