Necesitamos transparencia en los algoritmos, pero demasiada puede ser contraproducente
Julio 23, 2018, Updated Julio 25, 2018

markus spiske/unsplash
Resumen.
En 2013, el profesor de Stanford Clifford Nass se enfrentó a una revuelta estudiantil. Los estudiantes de Nass afirmaban que los de una sección de su curso sobre interfaces tecnológicas recibían notas más altas en el examen final que sus homólogos de otra. Desgraciadamente, tenían razón: dos profesores asistentes diferentes habían calificado los exámenes de las dos secciones, y uno había sido más indulgente que el otro. Estudiantes con respuestas similares habían acabado con notas diferentes.