
Pierre Kleinhouse
Resumen.
"¿Ha subido alguna vez a un trapecio?". Así respondió Martha, consultora independiente, cuando le pedimos que describiera su trabajo en los cinco años transcurridos desde que dejó una empresa de consultoría global para establecerse por su cuenta. Hacía poco que había probado este arte, que consideraba una buena metáfora de su vida: el vacío que sentía entre un encargo y otro; la euforia de conseguir el siguiente; la disciplina, la concentración y la gracia que requería dominar su profesión. Los trapecistas parecen correr grandes riesgos, explicó, pero un sistema de seguridad - que incluye redes, equipos y compañeros - les apoya: "Parece que están solos, pero no lo están".