
Resumen.
Aunque las empresas recurren cada vez más al crowdsourcing para llenar su canal de innovación, no es tan fácil conseguir que la gente envíe sus ideas a las plataformas de innovación en línea. Nuestros datos de un panel en línea revelan que el 65% de los colaboradores no vuelven más de dos veces, y que la mayoría del resto abandona tras unos pocos intentos. Este tipo de rotación de usuarios es endémico en las plataformas sociales en línea -en Twitter, por ejemplo, la mayoría de los usuarios se vuelven inactivos con el tiempo- y el crowdsourcing no es una excepción. En cierto modo, esta rotación es incluso peor que la rotación de clientes ordinaria: Cuando un cliente abandona, la empresa conoce el valor de lo que ha perdido, pero no se sabe lo valiosas que podrían haber sido las ideas no presentadas.