Resumen.
Cuando Virginia "Ginni" Rometty se convirtió en la CEO de IBM, a principios de 2012, adoptó obedientemente la estrategia de su predecesor. Sam Palmisano, que ocupó el cargo durante una década, había prometido en 2010 que IBM duplicaría aproximadamente sus beneficios por acción en un plazo de cinco años. Tras más de dos años en el cargo, Rometty llegó a la conclusión de que intentar cumplir ese objetivo acabaría paralizando los esfuerzos de IBM por reinventarse. Abandonó el plan en octubre de 2014, asumiendo así la plena responsabilidad de la estrategia futura y la salud financiera de la empresa. Ha sido un viaje interesante desde entonces. Rometty, de 59 años, tiene la prolongada misión de convertir IBM en una empresa de "soluciones" basadas en la nube. Ha invertido miles de millones en tecnologías avanzadas al tiempo que vendía las divisiones heredadas que no encajaban en el nuevo modelo.