Resumen.
Cuando tenía 22 años, conseguí lo que creía que era el trabajo de mis sueños. Me mudé del nevado Medio Oeste a la soleada Florida con un grupo de antiguos compañeros atletas universitarios para ayudar a una marca atlética mundial a lanzar una academia deportiva. Pero al cabo de dos años yo y muchos de mis compañeros habíamos abandonado nuestros puestos de trabajo.