El lado más suave del rendimiento
Cuando buscamos construir el lugar de trabajo ideal, tendemos a centrarnos en grandes conceptos cerebrales, como el propósito y los valores compartidos. Pero eso puede no ser suficiente. Los líderes también deben atender a los sentimientos de los empleados, según Sigal Barsade y Olivia O'Neill. En "Gestione su cultura emocional", las autoras analizan cómo el estado emocional de una plantilla puede influir en todo, desde la satisfacción de los empleados hasta la rentabilidad.