
Kenneth Andersson para HBR
Cada vez que la conversación gira en torno al exceso de trabajo, lo que es frecuente en estos días, pienso en Arthur (un seudónimo). Cuando le conocí, hace mucho tiempo, se estaba recuperando tras un año difícil. Un experimentado CFO con una mente aguda y un estilo abrasivo, Arthur había perdido su trabajo por un desacuerdo con el nuevo CEO de su empresa.