Resumen.
Todas las empresas afirman que sus estrategias están impulsadas por los clientes. Pero el término «cliente» es uno de los más elásticos de la teoría de la gestión. Una definición práctica podría ser que sus clientes son las personas o entidades que compran sus productos y servicios y le proporcionan ingresos. Eso incluye cualquier número de actores de la cadena de valor de una empresa: consumidores, mayoristas, minoristas, departamentos de compras, etc. Algunas empresas van tan lejos como para etiquetar las unidades internas como clientes: la fabricación es un cliente de I+D, por ejemplo, y ambos son clientes de recursos humanos.