
Resumen.
Dieciséis mil: ésas son las palabras que pronunciamos, de media, cada día. Así que imagínese cuántas tácitas pasan por nuestra mente. La mayoría de ellas no son hechos, sino evaluaciones y juicios entrelazados con emociones, algunas positivas y útiles(He trabajado duro y puedo superar esta presentación; Merece la pena hablar de este tema; El nuevo vicepresidente parece accesible), otras negativas y no tanto(Me está ignorando a propósito; Voy a hacer el ridículo; Soy un falso).