Resumen.
La campaña presidencial de este año nos ha sometido al habitual aluvión de anuncios negativos, temas divisivos y pequeñas declaraciones erróneas amplificadas irreconocibles. Hay una razón por la que es un insulto que lo acusen de «jugar a la política». Pero como consultor de estrategia corporativa que anteriormente ocupó altos cargos o de asesoramiento en la campaña presidencial de Howard Dean y en las campañas para gobernador de Massachusetts del exsecretario de Trabajo de los Estados Unidos Robert Reich y del actual gobernador Deval Patrick, entre otros, creo que los ejecutivos pueden y deben aprender de la política electoral para posicionarse de cara al éxito profesional.