Resumen.
Mi trayectoria profesional ha sido inusual. Empecé como secretaria en Wall Street, fui ascendiendo en el grupo de banca de inversión de mi empresa y, luego, di un paso atrás para convertirme en analista de estudios de renta variable. Ocho años después, dejé ese trabajo para producir un programa de televisión y escribir un libro infantil, pero acabé blogueando sobre temas de la vida y el trabajo y cofundando un fondo de inversión respaldado por un hombre que había conocido en la iglesia. No es lo que llamaría una trayectoria corporativa tradicional. Pero quizás esa sea la nueva normalidad.