Cuando los competidores se fusionan, piénselo bien antes de seguir su ejemplo
El 25 de octubre de 2005, el fabricante sueco de equipos de telecomunicaciones Ericsson anunció la adquisición de partes clave del negocio de telecomunicaciones de Marconi, lo que desencadenó una oleada de operaciones que redefinirían el sector a nivel mundial. Muchos competidores respondieron a la noticia poniendo en marcha iniciativas similares. Alcatel y Lucent se fusionaron en 2006; Nokia y Siemens unieron sus divisiones de equipos de telecomunicaciones al año siguiente. Hoy en día, Ericsson sigue siendo el líder indiscutible del mercado. Las empresas que intentaron seguirle el ritmo lanzando sus propias fusiones no solo no lograron desbancar a Ericsson, sino que además se vieron atacadas por el único actor que se abstuvo de participar en la vorágine de fusiones y adquisiciones: la empresa china Huawei.