SKIP TO CONTENT

Columna: Mi ignominioso camino hacia el éxito

Aviso: Traducido con el uso de inteligencia artificial; puede contener errores. Participe en esta encuesta para hacernos llegar sus comentarios y obtenga información en las preguntas frecuentes.
Read in English

Me he preguntado a menudo cómo un chico de una familia obrera como la mía llegó a trabajar con tanta gente exitosa en lugares tan estimulantes intelectualmente. Mirando hacia atrás, me he dado cuenta de que factores sin gloria impulsaron mi carrera: un deseo intenso de hacer algo por mí mismo; la peculiar bendición de la tendencia a dudar de mi valía; el simple trabajo duro; esas proverbiales 10 000 horas de práctica; y mi parte de buena suerte, que no lanzaría al viento.

A version of this article appeared in the July–August 2010 issue of Harvard Business Review.

Partner Center