Cree tres trayectorias profesionales distintas para los innovadores
Resumen.
Las grandes empresas son mucho mejores en innovación incremental que en innovación radical. Eso es tan cierto ahora como hace 20 años, a pesar de los innumerables programas destinados a reforzar las capacidades de innovación. Para entender por qué, los investigadores del Instituto Politécnico Rensselaer estudiaron los esfuerzos de 21 grandes empresas para desarrollar una capacidad para innovaciones revolucionarias a lo largo de varios años. Descubrieron que, aunque las empresas prestan servicios de labios a la innovación, la mayoría no proporcionan la estructura formal y el apoyo que los programas necesitan para tener éxito, como una organización autónoma, procesos adaptados para trabajos muy inciertos y métricas bien diseñadas.