Resumen.
Sigmund Freud describió la negación como un estado de «saber pero no saber». La distancia entre el mundo tal como es y el mundo como quiere que sea es simplemente demasiado grande, y se queda en seco. Freud veía la negación, en palabras de su principal biógrafo, Peter Gay, como «un estado de aprensión racional que no se traduce en la acción adecuada».