El cielo ya no es el límite de lo que la innovadora mente india puede lograr. O eso pensé el 28 de abril, cuando presencié con asombro y orgullo el lanzamiento por parte de la India de 10 satélites con un cohete de fabricación nacional.
El cielo ya no es el límite de lo que la innovadora mente india puede lograr. O eso pensé el 28 de abril, cuando presencié con asombro y orgullo el lanzamiento por parte de la India de 10 satélites con un cohete de fabricación nacional.