
Resumen.
En mi trabajo de investigación y coaching durante las dos últimas décadas, he conocido a muchas personas que se sienten insatisfechas, abrumadas o estancadas porque están renunciando al rendimiento en uno o más aspectos de su vida. No están haciendo valer sus capacidades de liderazgo en todos los ámbitos de la vida: el trabajo, el hogar, la comunidad y uno mismo (mente, cuerpo y espíritu). Por supuesto, siempre habrá cierta tensión entre los diferentes papeles que desempeñamos. Pero, contrariamente a lo que se suele pensar, no hay razón para suponer que se trata de un juego de suma cero. Tiene más sentido perseguir un rendimiento excelente como líder en los cuatro dominios -alcanzando lo que yo llamo "victorias cuádruples"- sin cambiar uno por otro, sino encontrando un valor mutuo entre ellos.