Resumen.
Las empresas quieren crecer y una de sus estrategias más comunes para hacerlo es crear nuevos productos. Puede que aumenten los ingresos, pero por supuesto no garantizan los beneficios. De hecho, la proliferación de productos suele reducir los márgenes. Una empresa que estudiamos descubrió que el 40% más pobre de sus productos generaba menos del 3% de los ingresos y que el 25% más pobre de sus productos era muy poco rentable.