Darwin y el demonio: innovar en las empresas establecidas
Resumen.
A medida que los procesos comerciales se convierten en productos básicos en una economía desarrollada, se subcontratan o se transfieren al extranjero o ambas cosas, lo que deja a las empresas nacionales bajo una presión implacable para que presenten la próxima ola de innovación. No innovar equivale a no diferenciar es igual a no obtener los beneficios e ingresos necesarios para atraer inversiones de capital. Nos corresponde a todos usar el cerebro para ponernos al frente de este proceso darwiniano.