Cuando los minoristas empezaron a utilizar escáneres de cajas, los fabricantes asumieron que podrían utilizar esta nueva y rica fuente de datos de ventas para mejorar significativamente la eficacia de sus actividades de marketing y promoción. En lugar de lanzar campañas que talle único, podrían adaptar los programas a las principales cuentas minoristas, por ejemplo, todas las tiendas Safeway de Denver. Eso se traduciría en una rentabilidad mucho mayor de las inversiones en marketing.